![]() |
|
Spaces home El Viajero Con-SentidoPhotosProfileFriends | ![]() |
|
|
July 17 El final del caminoEn una pequeña iglesia románica de Santa Maria de Bareyo en Cantabria, figuras antropomorfas de piedra me observan desde las paredes. Este santuario es uno de los muchos lugares de paso obligados para los peregrinos en dirección a Santiago por la ruta del camino del norte.
En el interior del templo se venden conchas de peregrino. La muchacha que las vende las guarda en una caja de cartón debajo de una mesita. Detrás de mi, dos mujeres alemanas de mediana se acercan a la muchacha y le piden que les selle una especie de pasaporte de páginas rebosantes de sellos multicolores. “Es mi pasaporte de peregrino” me cuenta orgullosamente una de las mujeres desplegando el contenido de su documento.
“Yo también quiero uno de esos” exclamo. “Necesitas haber andado al menos 100 Km. a pie o 200 Km. en bicicleta para ser reconocido oficialmente como peregrino” me dice mirando con desconfianza mis zapatos en perfecto estado y mi camisa limpia sin manchas de sudor. “Y cuantos km son necesarios para los que lo hacemos en coche?” pregunto inocente. Una mirada fulminante de la señora y la muchacha en la iglesia son contestación suficiente. Abandono el templo sin pasaporte y sintiéndome un fraude.
Llego a Santillana del Mar una ciudad por en la que se detuvo el tiempo y por cuyas calles empedradas caminaron antes millones de peregrinos. Los escudos de armas esculpidos en las fachadas de sus casas nobles son testimonio de esta villa medieval vetada al tráfico y consagrada como una de las ciudades más bellas del norte de España.
En un café varios peregrinos comparten anécdotas del camino mientras reponen fuerzas con unas rosquillas mojadas en leche. Desde mi rincón yo también mojo las rosquillas en leche pero de algún modo siento, a juzgar por la avidez con las que las devoran, que las suyas están mas ricas.
En mi recorrido la costa se interrumpe por las estribaciones de los majestuosos picos de Europa y donde estaba el mar ahora se levantan escarpadas y amenazantes montanas.
Una vez en Galicia y a medida que me acerco al final del camino, cada vez son más los peregrinos que provenientes de las otras rutas que recorren España en dirección a Santiago que van convergiendo a ambos lados de la carretera. Los hay que vienen desde el sur por la vía de la y desde Francia por el camino Frances (La mas popular de las rutas) o desde Portugal siguiendo la ruta portuguesa de sur a norte del país.
Todos afluentes de una misma corriente humana que desemboca en Santiago de Compostela.
En frente de la catedral de Santiago sentado en la majestuosa Plaza del Obradoiro observo boquiabierto la magnitud del pórtico barroco. A mi alrededor peregrinos con lagrimas mezcla de emoción y cansancio acumulado de semanas, sonríen satisfechos de haber realizado su particular hazana personal.
Los observo con cierta envidia pues su euforia es el producto no solo de lo quien tienen en frente sino de lo que dejaron atrás en los cientos de kilómetros de andadura.
Como decía Antonio Machado:
“Caminante, son tus huellas el camino, y nada más; caminante, no hay camino, se hace camino al andar”
Yo llegué hasta aquí pero me perdí el camino.
July 03 Haciendo caminoSiempre me fascino la idea de hacer el camino de Santiago.
Recorrer pueblos y cruzar regiones de España a pie en dirección a Santiago de Compostela, uno de los lugares santos de la cristiandad compartiendo experiencias, vino y comida con otros caminantes en la ruta y alojándome en modestos hostales de peregrinos, es una idea que acaricie durante anos.
Un camino mítico que siguiendo la estela de la Vía Láctea vio circular por el millones de peregrinos empujados por la fe desde la edad media y hoy alentados, muchos de ellos, por el deseo de ser parte de este flujo universal de personas ininterrumpido desde la antigüedad.
Además, mi tierra, La Rioja es paso obligado de los peregrinos que encuentran en Santo Domingo de la Calzada parada y hospedaje donde recuperarse de los músculos doloridos y los pies encallecidos por el camino.
Recuerdo desde niño, ver a pequeños grupos de alemanes, parejas francesas, familias catalanas y gente de todo el mundo que mochila al hombro, una concha (el símbolo del apóstol Santiago) botas de caminar y bastón en mano se disponían a enfrentarse a los 800 kilómetros de uno de los recorridos mas andados del planeta.
Como decía, siempre me fascino la idea, pero la practica no tanto, por dos razones: la primera que no disponía de las necesarias tres semanas libres para dedicarlas al camino y la segunda y mas decisiva que soy un vago redomado y la idea de sufrir 800 Km. a pie pudo siempre mas que mis ganas de ser parte de este milenario peregrinaje.
Así pues me decidí a hacer una versión ‘light’ del Camino, un recorrido menor que me permitiera visitar los mismos lugares y compartir experiencias (Las suyas mas que nada) con los peregrinos, pero cambiando el dolor de pies por el relativo confort del asiento del autobús y los espartanos colchones de los alojamientos de peregrinos por las mullidas almohadas de pluma de hoteles con encanto a lo largo del camino.
Lo que contare en y mi próxima entrada de blog es el recuento de un peregrino de mentiras, un impostor dispuesto a llevarse lo gratificante de la experiencia sin el sufrimiento que conlleva.
Siguiendo la ruta del norte del camino de Santiago estaré recorriendo el País Vasco, Cantabria, Asturias hasta llegar al destino final en Galicia.
Bilbao es el punto de arranque, y desde el flamante museo Guggenheim, templo del arte moderno, inicie un recorrido de una semana que me llevara cerrando el círculo arquitectónico hasta el barroco de la impresionante catedral de Santiago.
Cuando llegue a la tumba del Apóstol Santiago prometo contarle mi pequeña trampa. Siendo un santo tan piadoso seguro que me perdona…
June 20 Hansal (2)Hansala no es hoy la misma aldea que era hace 4 años.
Entonces Hansala era un lugar sumido en la tristeza mas profunda después de que doce de sus jóvenes perdieran la vida en el mar intentando cruzar el estrecho en busca de un futuro mejor.
Como en cientos de intentos antes que el suyo, las corrientes del estrecho, las pateras sobrecargadas de hombres desesperados que sin haber visto nunca el mar se lanzan a cruzarlo y la falta de escrúpulos de los traficantes humanos, conspiraron para llevar la embarcación al fondo del mar.
Días mas tarde el mar escupió 35 cuerpos en la playa de Rota, en el sur de España. Doce de ellos eran de Hansala.
Hafida amasa la levadura en una fuente de barro y coloca los panes circulares sobre un sarten calentada por el fuego de leña seca. A medida que se consumen las ascuas, el olor a humo se mezcla con el aroma a pan nuevo.
Mustafa y Najat se turnan sujetando la tetera de la que sale un chorrito de agua fría con el que se lavan la cara. Frotando con entusiasmo y sin jabón, esta agua que limpia y despierta a partes iguales, es el ritual diario de los niños de Hansala antes de ir a la escuela.
No siempre fue así, cuando el pueblo estaba sumido en la tristeza no había escuela ni razón para lavarse la cara apresurado en la mañana.
Rafael Quiroz y Violeta llegaron aquí hace 4 anos siguiendo el rastro de los ahogados para dar el pésame a las familias y ofrecerles su ayuda. Desde entonces y tras formar Solidaridad Directa, no han parado de ayudar. Gracias a ellos se ha construido en Hansala un dispensario medico, un sistema de riego y la escuela renovada ha vuelto a funcionar.
Ningún joven ha vuelto a intentar el cruce ilegal del estrecho desde que su labor empezó aquí.
Con cada cultivo que el agua nueva produce, el campo de Hansala demuestra su gratitud.
Con cada cabra que se incorpora al rebano con la ayuda de Soliradidad Directa, el mar se aleja mas y la tierra firme en donde viven no es tan áspera. Con cada beca que un niño recibe para ir a la escuela el futuro de Hansala se labra en el presente.
Mustafa lo sabe y con la cara recién lavada y un pedazo de pan aun caliente hecho en la mano se pierde montaña abajo en dirección a la escuela sonriendo. Con cada uno de sus pasos Hansala se aleja de la tristeza.
June 04 Bienvenido a Hansala (1)Desde que empecé este espacio hace mas de un año, nunca falte a la cita semanal con mis compañeros de viaje de este espacio a pesar de a menudo encontrarme en lugares remotos. Eso es precisamente lo que tiene el ser blogero de viajes y utilizar la excusa “estuve fuera” para no escribir, resulta tan pobre como paradójica.
Y a pesar de todo es la excusa que tengo, porque durante dos semanas mis huesos han dormido sobre una alfombra en una modesta casa de una aldea en las montañas de Marruecos, sin agua ni electricidad y en donde la verdadera medida del progreso no era el acceso a Internet sino la llegada del frigorífico.
Sin embargo es sorprendente lo fácil que uno se acostumbra a prescindir de lo que nos parece imprescindible y a cambiar la comodidad solitaria por la incomodidad compartida, el derroche de agua y comida por el plato comunitario y la gota aprovechada al máximo y la pantalla del ordenador de 15 pulgadas por la pantalla gigante del firmamento cuando cae la noche.
Esta aldea Berebere se llama Hansala y sus 170 familias viven desperdigadas por las montañas en medio de una frondosa vegetación y un paisaje verde muy diferente del que uno normalmente asocia con Marruecos. Me cuentan que la lluvia abundante hace los caminos de tierra impracticables durante gran parte del año.
Afortunadamente el sol me acompaño durante mi estancia y me permitió desplazarme a pie montaña arriba para visitar a Hussein, tomar un te de menta (Tan azucarado que hacia chirriar los dientes) con Isa y visitar la escuela donde cada día dos turnos de niños de todas las edades aprenden a leer y a escribir.
El resto de mi jornada transcurría tranquila en la casa de Said, un hombre que con la inteligencia propia de los que dependen de ella para sobrevivir, aprendió español en los libros traídos por la ONG española ‘Solidaridad directa’ y escuchando la radio española en su pequeño transistor.
“Que es lo contrario de perezoso?” me pregunta en medio de nuestra conversación sobre la vida de los inmigrantes en España, “Trabajador” le contesto, “Y entonces, que es diligente?” le miro sorprendido por la exactitud de su vocabulario y admito contrariado que su ‘contrario’ es mas apropiado que el mio.
Sentados en las alfombras de su casa que de día se convierten en el mobiliario único del salón y de noche en las camas del dormitorio familiar, le explico lo que es un ‘refrán’ en castellano y su uso adecuado.
Su mujer Hafida aparece portando una mesa de madera como si fuese una bandeja y sobre ella, varios vasos de te, pan recién horneado, aceite y frutos secos. Con un gesto agradezco la generosidad, sobre todo sabiendo que en casa de Said con diez bocas que alimentar, esto supone un festín.
“Mas vale que sobre que no que falte” exclama Said con una media sonrisa mientras moja el pan en el aceite.
May 15 Vuelta a puertoSon las ocho de la manana, lo ultimo que recuerdo de la noche anterior es mi regreso al camarote ligeramente golpeado por las copas de vino en la cena, el champan durante el espectuculo de patinaje sobre hielo ,los mojitos en el bar tropical y los combinados en el club con decorado egipcio y musica disco. Compruebo a eso de las tres de la manana que la dinamica en alta mar no es tan diferente a la de tierra firma y como en cualquier noche que se precie, a eso de las tres de la manana , siento ese hambre que no es mas que una llamada de auxilio de mi estomago pidiendo algo solido para contrarestar el mar alcolico que a duras penas contiene. Y como en tierra, en este crucero hay tambien un lugar abierto toda la noche con pizzas recien hechas en el que hago escala antes de dirigirme a mis aposentos. Es tarde pero no importa, mientras el crucero navega sin apenas moverse por las aguas del Atlantico, no tengo razon para levantarme temprano manana… …O eso creia yo, a las 8:30 alguien golpea la puerta del camarote y me invita a salir a realizar el obligatorio ejercicio de seguridad. Podria haberme sobresaltado la interrupcion brusca de mis suenos marinos, pero tanto el barco como mi cabeza se mueven demasiado como para pensar en nada mas que no sea mantenerme en posicion vertical. El hombre me coloca un chaleco salvavidas enorme sobre mi cabeza y me ordena que vaya al nivel 6 (o era el 16?) indicandome el camino de popa (o era proa?) para que me uno al resto de los viajeros. Apenas llego a estribor (O es babor?) veo impotente al grupo perderse en la distancia varios pisos por debajo de mi ,listos para el ejercicio, con sus chalecos. Solo me queda rezar para que no naufraguemos porque despues de haberme perdido las instrucciones de seguridad en caso de hundimiento, y con esta resaca que no me deja pensar, tendria las mismas posibilidades de salir con vida que el maquinista del Titanic. El capitan del barco me habia dicho el dia anterior en el computerizado puente de mando, mas paraecido a la sala de operaciones de una nave de Star Treck que al clasico espacio coronado por la rueda del timon de Madera, que la razon por la que la gente elije viajar en crucero no es el lujo, sino la necesidad de todo ser humano de conectar mejor con nuestro planeta. Despues de varios dias en el oceano, uno es capaz de comprender la inmensidad del mar en el que incluso el crucero mas grande del mundo es tan solo un punto invisible en el azul infinito de las aguas. Sentado en la proa (O era la popa?) del barco mas grande del mundo soy solo un punto casi invisible dentro de este enorme cascaron.. un insignificante punto con una resaca de alta mar. May 05 Todos a bordoTodo estaba listo para el bautismo del crucero más grande del mundo, las cámaras de televisión atentas a la clásica botella de champán que se hace pedazos contra el casco de la embarcación y los pasajeros y la tripulación listos para recibir con aplausos el momento esperado.
La tradición del bautismo de los barcos es tan antigua como la navegación misma y data de tiempo de los vikingos 4000 años atrás cuando en una ceremonia ligeramente más salvaje, se sacrificaba una persona y se bautizaba el barco con su sangre.
Más tarde se sustituyo la sangre por el vino dentro de lujosos recipientes y ya en el siglo pasado el Champán hizo su aparición en las botaduras de barcos en Inglaterra como liquido preferido para esta ceremonia.
La botella sujeta por un cable golpea con fuerza el barco y en lugar del ‘CRASS’ de vidrio roto se escucha el ‘PLONK’ del fracaso cuando la botella intacta rebota sin quebrarse.
Los que saben de esto dicen que el que no se rompa la botella es un mal presagio…lo que menos necesito ahora a punto de subirme a bordo en su viaje inaugural es un mal presagio pues desde este mismo puerto en el sur de Inglaterra, Southampton, salio rumbo a Nueva York hace casi un siglo, el que entonces era el barco de pasajeros mayor del mundo…¿Su nombre? Titanic!
Tan pronto como entro en el ‘Independence of the seas’, mis supersticiones desaparecen, entre otras cosas porque uno se olvida inmediatamente de que estás en un barco. Con una extensión equivalente a tres campos y medio de fútbol. 160 mil toneladas de peso, quince pisos de altura y una calle central flanqueada de tiendas , bares, restaurantes, peluquerías y hasta un teatro con capacidad para 1300 personas, más que un barco esto es una verdadera ciudad flotante.
Es la hora de la cena de gala y vestido de smoking y con pajarita me dirijo, junto con otros 1500 invitados elegantísimos, hacia el comedor central de tres pisos coronado con un gigantesco candelabro de lágrimas de cristal.
El resto de la travesía os la cuento la semana que viene que se me queda fría la sopa de langosta…
April 25 Bienvenido a Sarajevo“El día en que los visitantes dejen de preguntar sobre la guerra empezaremos a creernos que tenemos futuro”. Nunca olvidare esta frase que anos atrás me dijo un taxista de Sarajevo con evidente enfado cuando hice un comentario sobre uno de los edificios destruidos hace cuatro anos en mi primera visita a la ciudad.
Desde entonces cuando regreso no pregunto sobre la guerra y apenas cojo taxis (nada personal, simplemente prefiero los desvencijados tranvías). No es que los habitantes de Sarajevo se nieguen a hablar del pasado, al contrario, su fama de conversadores no deja fuera el tema de la guerra con historias que combinan relatos heroicos y desesperados con otros macabros aderezados con toques de humor negro del tipo que solo a los que de verdad han sufrido se les esta permitido contar.
Lo que quería decir el taxista, con mucha razón, es que a más de12 años del final del conflicto quizás ya era hora de empezar a ver a Sarajevo con los ojos en el presente.
Después de un largo y penoso viaje, por fin “la Jerusalén de Europa”, como se le denomino por su tolerancia religiosa – Musulmanes, cristianos ortodoxos, católicos y judios rezaban pared con pared- aparece otra vez reconstruida y en forma, preparada para seducir de nuevo al mundo con su amalgama de mezquitas, iglesias, edificios Austro-Húngaros y ejemplos de arquitectura socialista de dudoso merito.
Afortunadamente, algo que no perdió en este largo trayecto fue su personalidad, presente cuando uno saborea un café turco espeso como el alquitrán, en las viejas kafanas de Bascarsija, cuando devora cevapi, especialidad local de carne sazonada, en pan recién horneado, o se deja seducir por la disposición de los habitantes de Sarajevo a hacer de la noche una extensión natural del día en bares y locales llenos de humo de tabaco y conversación.
Caminando por las calles adoquinadas en los alrededores de la zona antigua, el repicar de los martillos sobre el metal que sale de las pequeñas tiendas del bazar otomano te invita a mirar dentro. Allí, en una rudimentaria mesa de trabajo, los artesanos esculpen el metal de la misma manera que siempre lo hicieron. Bandejas de estaño decoradas , juegos de cafe de cobre y en un guiño al instinto de supervivencia de los habitantes de Sarajevo, hasta las carcasas de los proyectiles que destruyeron la ciudad se convierten ahora en delicados objetos decorados con motivos florales.
Pero Sarajevo no es solo tradición. A la misma hora en que muchos de sus habitantes acuden a una de las mezquitas de la ciudad a orar y los ancianos ejercitan el cerebro en partidas de ajedrez al aire libre con fichas gigantes y discusiones de igual tamaño, en el nuevo Sarajevo otros jóvenes se dan cita en las terrazas de los bares y en galerías de arte para discutir sobre literatura, cine y música.
Moderna y tradicional en su carácter, Otomana y Austro-Húngara en su arquitectura, sufrida y optimista su gente, dinámica y pausada en su ritmo, Sarajevo es hoy, como siempre lo fue, un lugar de encuentro en el que los opuestos se atraen.
April 13 Alasitas“Compre señorcito y si tiene fe verá como en un año se habrá cumplido sus sueños”. Así me decía el tendero de uno de los muchos puesto de miniaturas en el mercado de Alasitas en Sucre, Bolivia.
Delante de mi todo un muestrario de réplicas exactas a pequeño tamaño de casas, coches, fajos de billetes, pasaportes, lavadoras y computadores personales entre otros objetos.
Alasitas es un mercado de sueños en donde las aspiraciones y los deseos de los bolivianos convergen en una mezcla de superstición y religiosidad en la que miles de personas dejan aparcada la realidad y se zambullen en un mundo donde lo mágico y lo irracional parece posible.
Nada mejor para conocer las aspiraciones de los bolivianos menos afortunados que echar un vistazo a los objetos del puesto de doña Rosita: Tablas de planchar, una caja de herramientas, títulos universitarios, una furgoneta de reparto…estas miniaturas son el reflejo a pequeña escala de los modestos sueños de estas personas que no son otros que un hogar, un trabajo, o la posibilidad de tener una educación.
“Llévese una de estas maletas y tendrá el futuro asegurado” me asegura Rolando, abriendo una pequeña maleta con dinero en todas las divisas, tarjetas Visa, American Express, certificado de salud, títulos de propiedad y un flamante diploma de ingeniero.
“De verdad que esto funciona?” le pregunto un tanto incrédulo, “Seguro” me responde, “Usted ponga su nombre nomás en el titulo y verá como le admiten en la universidad el año próximo”.
Una vez echa la compra es necesaria la bendición de los pequeños objetos por parte del vendedor y en presencia de la imagen de la virgen de Alasitas para completar el ritual y asegurar que las miniaturas se transformen en las replicas a tamaño natural de los objetos deseados.
Las historias de gente que hizo realidad sus sueños circulan por los puestos animando a otros a probar suerte. Otras historias menos afortunadas como la de las dos ‘Cholitas” (Indígenas del altiplano) que emigraron a USA y se llevaron consigo una maletita llena de dólares de papel con la esperanza de que allí sus sueños de una vida mejor se hicieran realidad.
Desafortunadamente, los servicios de aduanas de Estados Unidos no saben lo que es la magia y en nombre del inflexible y a menudo absurdo, brazo de la ley fueron enviadas las dos a prisión acusadas de llevar dinero falso.
Siguiendo los consejos de Rolando, en Alasitas compre una ‘maleta de la suerte’, una casa y un ordenador ‘Mac’ hecho de plomo. La casita y el ordenador los puse como adorno en una estantería y me olvidé de ellos.
Hoy no puedo apartar la vista de estos minúsculos objetos recién me percaté que hace menos de un mes me compre un piso y en este momento estoy escribiendo estas líneas en mi flamante nuevo ordenador Mac.
No puedo esperar a volver a Sucre para darle las gracias al señor Rolando y a Alasitas.
April 01 Sevilla en primavera
Tan pronto como el domingo de resurrección llega a su fin, los sevillanos doblan con esmero las túnicas, almacenan respetuosamente los ornamentos religiosos, y guardan con nostalgia los capirotes en sus armarios hasta el año que viene.
A la vez, de reojo observan, en el otro cajón, los trajes de corto, sus sombreros de ala ancha, sus zajones y sus chaquetillas de montar, mientras que las mujeres les quitan el plástico protector a los trajes de lunares y volantes y desempolvan las mantillas y las peinetas.
Del negro al arco iris y del culto religioso al culto profano, de la semana santa a la feria de abril, en menos de un mes que cada año define Sevilla y su delicioso gusto por la parafernalia.
Los sevillanos esperan ansiosos el día del alumbrado en el que 22.000 bombillas se encienden a la vez abriendo así la pasarela de la feria por donde desfilaran caballos andaluces, mujeres enseñando la ultima tendencia en trajes de faralaes, tipos de dinero con casetas privadas donde convidar a jamón y vino fino a sus amistades y clientes y hordas de turistas que se lo llevan todo en la memoria de sus cámaras digitales,
Y mientras el recinto de la feria se prepara, el centro histórico de Sevilla toma aliento en sus calles oliendo a incienso y cubiertas aún de cera derretida de los cirios de los nazarenos, como si a la ciudad necesitara más tiempo para realizar la transición de las marchas fúnebres a las sevillanas.
Las plazas del centro le ceden el protagonismo a otra plaza, la plaza de toros de la Real Maestranza en donde el murmullo de los entendidos y el olor a puro, acompañan cada día la muerte de seis toros que durante la feria sufren su particular calvario.
En otra plaza decorada con azulejos, la plaza de España, una pareja de recién casados pasean de la mano minutos después de prometérselo todo.
En los bares de Triana ,se beben cañas y se tapea sobre las cabezas vacías de las gambas en el suelo entre servilletas de papel y pitas de aceituna.
Dos remeros en una piragua cortan el agua del río Guadalquivir con movimientos rítmicos; al fondo la Torre del oro refleja los rayos oblicuos del sol del atardecer.
Y con la extraña lucidez que da una copa de fino, uno se pregunta porque no serán así todas las ciudades.
March 21 Semana Santa en Sevilla 1No hay lugar en el mundo durante Semana Santa tan especial como Sevilla. Así, con esta afirmación tan categórica, empiezo este blog que es más bien una declaración de amor hacia una ciudad que por estas fechas me sigue enamorando tanto como la primera vez que la visité hace más de 20 años. Aclaro que no soy una persona religiosa, pero las celebraciones de Semana Santa en Sevilla tienen que ver más con la emoción que con la devoción y cualquiera independientemente de sus creencias, es capaz de sentir este derroche de sensaciones que Sevilla regala a los que se acercan en esta semana mágica. Para empezar, la Semana Santa marca aquí el inicio de la primavera y la primavera en Sevilla es sinónimo de felicidad plena; los sevillanos toman las calles, que ya no dejaran hasta septiembre, y la ciudad entera se llena de un perfume único de naranjas y azahar. Desafortunadamente, este año, la felicidad de los sevillanos fue menos, pues la lluvia y el frío, tan inusuales en esta época en Andalucía, impidieron la sálida de muchas de las procesiones. Pero cuando el tiempo lo permite y las procesiones (o hermandades como se llaman aquí ) recorren los callejones con sus ejércitos de penitentes (nazarenos) sosteniendo los cirios que derraman la cera en el suelo y las imágenes de las vírgenes, mecidas en los hombros de fornidos porteadores (costaleros), van quemando incienso a su paso, los callejones estrechos de Sevilla se convierten en embriagadores pasadizos. En la calle no se cabe. Todo el mundo, sevillanos y no sevillanos estamos aquí de un lugar para otro siguiendo los recorridos de las cofradías ayudados de mapas y entre Virgen y virgen, recargando energía consumiendo cañas y tapas en alguno de los bares repletos de gente. Es increíble como en Sevilla se pasa del silencio cerrado y el respeto profundo al paso de Nuestra señora, a la algarabía y el chascarrillo ante la visión de un plato de jamón ibérico recién cortado. Una fauna urbana única en el mundo, los capillitas, disfrutan de su momento estelar del año comparando las cualidades escultóricas de tal o cual paso , desglosando la historia de los bordados del manto de la Esperanza de Triana o admirando la transparencia de las lágrimas del Cristo de los gitanos. Son el equivalente a los geeks de la informática , solo que en lugar de encerrarse en su habitación comparando aplicaciones, escudriñando nuevo software o compartiendo información con su red social, se echan a la calle y durante una semana se zambullen en este mundo virtuoso (que no virtual ) de devoción. Nada mejor que un amigo capillita para descubrir los secretos de la semana santa Sevillana y nada mejor que este espacio para que yo os los cuente a vosotros en la segunda parte de este blog de semana santa la semana próxima. March 12 Preparando el viajeEsta semana en lugar de compartir secretos de mis viajes, voy a compartir con vosotros el preludio de cada viaje y de paso espero que encontréis en estas líneas algún consejo que os sirva en la preparación de vuestras escapadas.
Y es que desde el principio de este blog, muchos de vosotros me habéis preguntado en vuestros mensajes cual es el destino perfecto que se debe hacer para sacar el máximo partido al viaje y como hacer que nuestros recuerdos plasmados en papel fotográfico o en la pantalla del ordenador sean al menos tan espectaculares como lo que disfrutamos en el lugar de destino. Nada mejor entonces con las vacaciones de Semana Santa a la vuelta de la esquina para compartir con vosotros algunas de mis rutinas a la hora de planear el viaje. La literatura como compañera- Leer un relato de viaje sobre el lugar a donde vamos, un articulo, en el periódico un reportaje en una guía , es el equivalente a jugar con ventaja y cuanto mas sepamos del destino mas provecho podremos sacar de el. Participa de lo popular- Siempre que sea posible participa de los eventos que tengan lugar allí donde vayas porque es la mejor forma de entender las sociedades a las que vamos. Así que bien es una celebración religiosa, unas danzas folclóricas, una corrida de toros, un rito pagano o un concurso local de belleza anímate (no necesariamente como concursante!) y participa del espectáculo. Ligero de equipaje- El nivel de estrés en un viaje es directamente proporcional a la cantidad de equipaje. Una maleta pequeña bien organizada debería ser suficiente para un viaje de una semana. Además, viajar ligero te dará la oportunidad luego de traerte souvenires y recuerdos de tus periplos. Para los amantes de la fotografía un para de recomendaciones básicas pero que a menudo olvidamos. Date tiempo para mirar: Nunca mejor ocasión para tomar fotos que en vacaciones, no porque necesariamente viajemos a lugares exóticos, sino por que en vacaciones tenemos el tiempo necesario para mirar mejor y con más calma. Así abriendo los ojos veremos cosas y momentos que normalmente se nos escapan. El saber mirar es más importante que la mejor y más moderna cámara. Al que madruga…: En un lugar turístico repleto de gente el conseguir fotografías especiales tiene un precio. Se llama madrugar. Esa es la única forma de conseguir que el Taj Mahal conserve su misterio, el Coliseo romano te transporte al pasado o el mito de una playa desierta pueda recrearse en plena Costa del sol. Además de la ausencia de gente el amanecer te da la segunda mejor luz del día. La primera, para mi, es el atardecer. No hay nada como la caída del sol para lograr captar la atmósfera de un lugar. Atrévete a experimentar: Usa los controles manuales de tu cámara (si los tienen) para conseguir efectos creativos; toma fotos con poca luz, busca ángulos diferentes, intenta captar el movimiento...en una frase diviértete con la cámara y piérdele el respeto March 02 |