Rafael's profileEl Viajero Con-SentidoPhotosBlogListsMore ![]() | Help |
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January 21 China mira al futuroUno de los clichés más utilizados por los escritores de viajes es el clásico “Donde lo tradicional y lo moderno se encuentran”. Esta frase utilizada hasta la saciedad para describir la realidad actual de muchas ciudades asiáticas, se queda corta cuando hablamos de Shangai; aquí no solo lo moderno se encontró con lo tradicional, sino que a golpe de rascacielos y autopistas, la modernidad le dio una patada en el trasero a la tradición. Paseando junto con otros 15 millones de personas, por el paseo marítimo (O mejor dicho fluvial, pues esta construido en las riberas del río Huangpu) conocido como el Bund, las amalgama de edificios de rutilante aire europeo nos recuerda el pasado colonial de la ciudad. Desde aquí, mirando la isla de Pudong con sus construcciones futuristas, más propias de un parque de atracciones que un ciudad, es difícil acostumbrase a la idea de que uno se encuentra en un país de cultura y tradiciones milenarias. También desde aquí, es difícil conjugar la visión más contemporánea de la china comunista inaugurada en 1949 en esta metrópolis del capitalismo en donde el dinero es el nuevo líder y los rascacielos de cristal los nuevos templos. Es cierto que quedan algunos barrios en donde rescatar memorias del antiguo Shangai con sus casa de maderas y amplios tejados decorados y sus pequeños negocios familiares con olores, sabores y el ritmo pausado de otro siglo, pero en una ciudad que crece a ritmo desaforado apenas queda ya sitio para la nostalgia. Cuando llego a la capital Beijing pienso que si Mao levantara la cabeza y viera en lo que quedo su revolución , seguramente se le borraría expresión de satisfacción que exhibe en su mofletuda cara en la icónica imagen ( Visto de cerca me recuerda a los personajes pintados por Botero) que preside la entrada a la ciudad prohibida en Beijing en la plaza de Tianamen. Pasando por un arco debajo de su fotografía, entro a un mundo desaparecido. Durante mas de 500 años la ciudad prohibida, llamada así pues la entrada a su perímetro no estaba permitida a las personas comunes, fue el corazón del imperio chino y centro de poder de las dinastías Ming y Qing. Hoy es el principal complejo turístico en donde asomarse a la época de esplendor de la era de los emperadores. Hablando de emperadores, no puedo evitar pensar que en cualquier momento de uno de los opulentos palacios va ha salir corriendo con su traje de seda y su cabeza rapada el pequeño Puyi, el que fuera el ultimo emperador Manchú, coronado cuando tenía sólo tres años, y que quedo inmortalizado por Bertolucci en la sensacional película ‘El último emperador’. Una gran oportunidad de ver a través del cine una China imperial que se resistía a morir recluida tras las gruesas murallas de la ciudad prohibida. El emperador Puyi que durante su reinado gobernó sobre 500 millones de súbditos y gozó de la idolatría propia de su condición divina, acabó sus días en el olvido trabajando como jardinero en el jardín botánico de Pekín hasta su muerte en 1967. Toda una caída de gracia, en este país sin mesura que borrando su pasado a manotazos, cabalga montado a lomos del capitalismo rumbo a el futuro sin mirar atrás. Comments (8)
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