Rafael's profileEl Viajero Con-SentidoPhotosBlogListsMore ![]() | Help |
|
August 01 Paris y TomPara visitar Paris uno no necesita excusas, pero si además de la magia inherente a la ciudad uno le añade la guinda musical de uno de los genios modernos de la música, el viaje se convierte en todo un regalo para los sentidos.
El genio del que hablo es Tom Waits, un hombre que durante décadas ha hecho del escenario su espacio particular por encima de modas y al margen de una industria que a menudo confunde el arte con el comercio. Un ejemplar único en un mundo en el que los artistas originales son una especie en extinción.
En Paris disfrute de la música de un clásico dentro de otro clásico, el gran teatro Rex, el mayor teatro de Europa con capacidad para 2800 personas, construido en 1932 y adornado con butacas de cuero aire bohemio y luces simulando estrellas en lo alto del techo.
Y es que para volver la vista atrás Paris es una ciudad mágica. Debo decir que la magia es proporcional al numero de turistas y por eso en Agosto, con miles de personas abarrotando las aceras y tomando instantáneas (Desde la era digital este termino no puede ser mas exacto!) de la catedral de Notre Dame, el Sacre Coeur, la torre Eiffel, Pigalle o cualquiera de los puntos emblemáticos de un ciudad repleta de ellos, la magia hay que buscarla lejos de las masas.
A pesar de todo debo admitir que tampoco esta vez deje de visitar esa maravilla que es la Torre Eiffel. Ninguna fotografía es capaz de capturar la riqueza de sus ángulos y lo intrincado de su esqueleto de metal.
Mis mañanas las pase tranquilo, leyendo en los cafés de barrio en donde la tapicería de la sillas es la misma que hace 20 anos y los croasaints son de mantequilla, pequeños y simples. Nada que ver con esos mutantes de pastelería industrial del tamaño de centollos azucarados más amigos del colesterol que del buen gusto.
En Paris ahora uno puede tomar una bicicleta gratuita recorrer la ciudad y aparcarla en el otro extremo de la ciudad. Atravesar Pigalle a las tres de la mañana observando desde la bicicleta a los chulos, las prostitutas , las luces rojas de los moteles y los neones de las tiendas de sexo y cabarets hipnotizando a los turistas con sus versiones modernas del vicioso Paris de fin de siglo, es un todo una enciclopedia de los personajes de la noche.
En el antiguo barrio judío del Marais, hoy reconvertido en zona de tiendas de diseño y modernos bares de copas gracias a la comunidad gay que aquí encuentra su espacio, los cafés tradicionales buscan inspiración en el pasado y se respira el gusto por el detalle y la sofisticación desaparecido hace mucho de las terrazas de los cafés turísticos de los grandes bulevares.
Lo dicho, la magia hay que buscarla, pero afortunadamente en una ciudad con tanto encanto como esta, a pesar de la presión del turismo de masa que todo lo contamina, todavía quedan muchos conejos en el sombrero.
A proposito de magia y sombreros, Tom Waits no sale a la calle sin llevar uno puesto.
|
|
|