Rafael's profileEl Viajero Con-SentidoPhotosBlogListsMore ![]() | Help |
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January 31 Albania olvidada (primero)Cuando embarqué en el pequeño camarote del barco en el puerto de Bari en el sur de Italia, era de noche y estaba en el llamado primer mundo. Cundo me desperté ya había amanecido y ante mi tenia una visión del tercer mundo…todo esto sin necesidad de abandonar Europa.
Buscando instintivamente un cartel que dijera algo así como ‘Wellcome to Albania’ ,rastreo con la mirada el puerto de Durres. En lugar de cartel, una gran montaña de hierros retorcidos, chatarra y autos desvencijados me dieron la bienvenida. Yo que soy optimista por naturaleza, en lugar de interpretar este desolador primer encuentro como una mala señal, percibí las puertas abiertas de los coches apilados unos sobre otros como una invitación cordial, unos miembros abiertos de par en par ofreciéndome un oxidado e imaginario abrazo.
Así es Albania, un país olvidado en el corazón de Europa, destrozado por cuatro décadas del comunismo más desquiciado, ridiculizado por sus vecinos y con una reputación de hogar de traficantes, criminales y prostitutas, que sin embargo te recibe con los brazos abiertos con la inocencia de una gente que se siente sorprendida y secretamente orgullosa de que alguien se tome la molestia de visitarles.
Desde Durres a la capital Tirana, tomo un taxi y me dirijo por la única autopista del país (Un trayecto de alrededor de 50km). Mujeres acarreando leña atraviesan la autopista mientras que un hombre montado en una bicicleta desvencijada adelanta a un carro cargado de fardos de paja tirado por una mula famélica. El conductor del taxi me mira de reojo por el retrovisor y mientras sonríe me dice: “Bienvenido a Albania”.
En la plaza central de Tirana, la imponente estatua de Skanderberg (El héroe nacional que resistió los avances del imperio Otomano en el siglo XV) mira de frente al soberbio mosaico revolucionario que adorna el museo nacional. En la gigantesca plaza construida al más puro estilo comunista, cientos de mercedes desvencijados sortean los cientos de baches que compiten por el dominio del suelo con el mismo asfalto.
En cada esquina de la plaza docenas de cambiadores de dinero que con prehistóricos fajos de Leks (la moneda albanesa), aguardan a los turistas (Prácticamente inexistentes) y a los albaneses que vuelven del extranjero para cambiarlos por euros, dólares o cualquier otra divisa.
El alcalde de Tirana, Edi Rama es un artista plástico y una de sus medidas mas pintorescas (nunca mejor dicho!) fue revestir gran parte de los bloques de edificios en Tirana en una verdadera paleta de vibrantes colores.
Según el, el color es vida y la mejor forma de vencer el pesimismo es a través del color. Una politica llena de buenas intenciones, que hace al visitante mirar hacia arriba para contagiarse del optimismo multicolor, aun a riesgo de meter el pie en una zanja, tropezar con el asfalto levantado o doblarse el tobillo en un pavimento que sin duda es aun en blanco y negro.
January 21 China mira al futuroUno de los clichés más utilizados por los escritores de viajes es el clásico “Donde lo tradicional y lo moderno se encuentran”. Esta frase utilizada hasta la saciedad para describir la realidad actual de muchas ciudades asiáticas, se queda corta cuando hablamos de Shangai; aquí no solo lo moderno se encontró con lo tradicional, sino que a golpe de rascacielos y autopistas, la modernidad le dio una patada en el trasero a la tradición. Paseando junto con otros 15 millones de personas, por el paseo marítimo (O mejor dicho fluvial, pues esta construido en las riberas del río Huangpu) conocido como el Bund, las amalgama de edificios de rutilante aire europeo nos recuerda el pasado colonial de la ciudad. Desde aquí, mirando la isla de Pudong con sus construcciones futuristas, más propias de un parque de atracciones que un ciudad, es difícil acostumbrase a la idea de que uno se encuentra en un país de cultura y tradiciones milenarias. También desde aquí, es difícil conjugar la visión más contemporánea de la china comunista inaugurada en 1949 en esta metrópolis del capitalismo en donde el dinero es el nuevo líder y los rascacielos de cristal los nuevos templos. Es cierto que quedan algunos barrios en donde rescatar memorias del antiguo Shangai con sus casa de maderas y amplios tejados decorados y sus pequeños negocios familiares con olores, sabores y el ritmo pausado de otro siglo, pero en una ciudad que crece a ritmo desaforado apenas queda ya sitio para la nostalgia. Cuando llego a la capital Beijing pienso que si Mao levantara la cabeza y viera en lo que quedo su revolución , seguramente se le borraría expresión de satisfacción que exhibe en su mofletuda cara en la icónica imagen ( Visto de cerca me recuerda a los personajes pintados por Botero) que preside la entrada a la ciudad prohibida en Beijing en la plaza de Tianamen. Pasando por un arco debajo de su fotografía, entro a un mundo desaparecido. Durante mas de 500 años la ciudad prohibida, llamada así pues la entrada a su perímetro no estaba permitida a las personas comunes, fue el corazón del imperio chino y centro de poder de las dinastías Ming y Qing. Hoy es el principal complejo turístico en donde asomarse a la época de esplendor de la era de los emperadores. Hablando de emperadores, no puedo evitar pensar que en cualquier momento de uno de los opulentos palacios va ha salir corriendo con su traje de seda y su cabeza rapada el pequeño Puyi, el que fuera el ultimo emperador Manchú, coronado cuando tenía sólo tres años, y que quedo inmortalizado por Bertolucci en la sensacional película ‘El último emperador’. Una gran oportunidad de ver a través del cine una China imperial que se resistía a morir recluida tras las gruesas murallas de la ciudad prohibida. El emperador Puyi que durante su reinado gobernó sobre 500 millones de súbditos y gozó de la idolatría propia de su condición divina, acabó sus días en el olvido trabajando como jardinero en el jardín botánico de Pekín hasta su muerte en 1967. Toda una caída de gracia, en este país sin mesura que borrando su pasado a manotazos, cabalga montado a lomos del capitalismo rumbo a el futuro sin mirar atrás. January 10 La Gran Muralla ChinaDicen que la muralla china es la única construcción realizada por el hombre que es visible desde el espacio.
Mientras estoy sobre ella, miro hacia el cielo, me atuso el pelo y sonrió en caso de que alguna cámara instalada en uno de los satélites circundando nuestro planeta este tomando fotos.
No hace falta irse tan lejos para apreciar la magnitud de una de las maravillas de la humanidad. Desde uno de sus puntos más elevados, la muralla se extiende retorciéndose como una serpiente por las crestas de la montaña. Su trazado infinito, pues no se aprecia a simple vista si en realidad tiene final, esta interrumpido únicamente por torreones defensivos que sirven de pausa, como si se tratara de comas en una frase que nunca termina.
No creo que ni siquiera ‘El quijote’ escrito como un solo renglón fuera suficiente para llenar los siete mil trescientos kilómetros de extensión de la Gran Muralla.
Se dice que la gran Muralla fue construida para impedir que los invasores atravesaran las fronteras del imperio chino. A pesar de su gran extensión, su escasa altura, no la convierte en una muralla infranqueable. Leo en el libro de viaje que llevo conmigo que la idea era impedir las invasiones a caballo de las tribus del norte y los Manchues.
Me asomo a ambos lados de la muralla y al ver la escarpada montaña sobre la que esta construida me asombro que alguien pudiera ni siquiera contemplar la posibilidad de llegar hasta aquí en caballo. A no ser, claro esta, que usaran el teleférico que me llevo a mi hasta los más de mil metros de altura en donde me encuentro.
El aparato se ve viejo y oxidado pero no tanto como ser de la dinastía Qui.
Por alguna razón apenas hay turistas hoy, normalmente vienen en oleadas traídos hasta aquí por autobuses en excursiones turísticas. La hora de comer es el momento ideal para pasear por sus piedras y subir y bajar sus irregulares escaleras. De manera instintiva y quizás por aquello de mostrar respeto a tan antiguas piedras (La construcción de la muralla data del siglo III antes de Cristo) elijo el blanco en negro.
Después de una ascensión de varios kilómetros y mientras recupero el aliento, me encuentro con un anciano que a pesar de parecer mas de cien anos, me sonríe jovial mientras fuma de su pipa. Creo que este debe ser su pasatiempo favorito, subir cada día hasta aquí para disfrutar del gesto de sorpresa de los turistas que llegamos sin aire cuando lo vemos aquí arriba.
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